• 15Mar

    Para hablar de la llamada ocupación rural, antes debemos hablar de lo que se entiende por ocupación y sus orígenes. La ocupación de viviendas ha existido siempre en España, aunque el gran auge se vivió entre 1960 y 1970, debido en gran parte, a la demanda que había generado la gran afluencia de población rural hacia las ciudades. Pero lo que se conoce como okupacion surge a mediados de los años 80 de la misma forma que ya existían en Reino Unido los llamados squatters, en el que se toman edificios abandonados, denunciando así, las dificultades de acceso a una vivienda.

    Hasta la promulgación del nuevo código penal en España, no existía una figura legal que penalizase de forma clara, la ocupación de lugares abandonados, gozando por tanto de cierta tolerancia, ya que solo se podia recurrir a una falta de coacciones, si el propietario de la casa okupada en cuestión, denunciaba a los lilegales alegando que no podía utilizar su propiedad, y tras un proceso judicial civil, bastante largo, se solía acabar con una orden de desalojo de la casa okupada. La lentitud de este proceso civil, daba cierta duración a esta ocupación, lo cual unido a la subida desbocada del precio de la vivienda, hizo crecer de forma exponencial las ocupaciones. Si queréis ampliar algo más el tema, os dejo el enlace de la wikipedia sobre el Movimiento de ocupación.

    El objetivo de este post, es hablar hoy de un caso de ocupación especial, llamado ocupación rural, que se basa en la ocupación de pueblos abandonados o en general, propiedades rurales abandonadas. En España desde los años 80 empezamos a encontrar este tipo de ocupación.

    Un par de páginas con información al respecto son Ocupación rural, quizás demasiado densa pero con información sobre la ocupación rural y Neorruralismo y ocupación rural, página esta más organizada y con fotoreportajes de diferentes pueblos ocupados. Según esta última página, la ocupación rural se basa en rechazar las estructuras sociales de las grandes ciudades e intentar la vida en comunidades pequeñas en armonia con el medio natural. Estas comunidades rurales y asamblearias, formadas a través de la ocupación, deben enfrentarse no solo a la dureza de la vida del campo, sino al posible desalojo.

    Lo curioso de la ocupación rural, es que un grupo de personas ocupan pueblos, que fueron abandonados por estar demasiado aislados y ser inviables económicamente. Estas comunidades de okupas, estudian el pueblo a rehabilitar buscando lugares aislados y por tanto de difícil acceso, que dispongan agua potable y posibilidad de buenos terrenos para huertas, ya que vivirán de lo que les de la tierra. El lugar en cuestión, donde se realiza la ocupación rural, suelen ser terrenos pertenecientes al Estado o Comunidades Autónomas, ya que es más fácil que pase más tiempo ante un posible desalojo que si hablaramos de una propiedad particular, sin hablar de que éticamente está mejor visto una ocupación rural pública, que privada

    Realmente la gente que quiere una ocupación rural, en vez de la convencional, es gente que solo quiere una vida tranquila, aunque muchas veces deban malvivir o dedicarse a otras actividades para poder sufragarse los elementos básicos que no les de la tierra. Todo eso sin contar el vivir con la incertidumbre de que acaben teniendo que dejar, las casas que rehabilitaron con tanto esfuerzo.

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