Si en anteriores entradas os hablabamos de la posibilidad de calefacción a través de las llamadas biochimeneas que no necesitan instalación, en la entrada de hoy comentaremos la posibilidad de poder instalar calefacción con estufas o calderas de biomasa, de un coste bastante más alto que las biochimeneas, pero de mayor poder calorífico.
Lo primero que debemos hacer es distinguir entre estufas de biomasa y calderas de biomasa, las calderas de biomasa, igual que otros sistemas con caldera, como el gas o el propano, a partir de un sistema central distribuyen por radiadores de agua tanto la calefacción como el agua caliente, mientras que las estufas son únicamente sistemas para calentar una gran estancia.
Por el combustible que usan, las hay de Pellets (madera prensada) o policombustibles, que pueden usar hueso aceituna, cáscara de almendra, de nuez, etc, aunque cualquiera de estos combustibles resulta alrededor de un 50% más económico y ecológico que los combustibles de origen fósil, sin contar que además, las calderas y estufas de biomasa reciben subvenciones por ser una energía renovable que varía, dependiendo de la comunidad autónoma, entre un 30 y un 50% del coste total de la instalación. Naturalmente siempre es mejor elegir aquellas que sean policombustibles, para poder elegir el combustible mas barato según los precios de mercado existentes cada año.
Las ventajas de este tipo de calefacción son muchas, el combustible es inagotable y abundante, mientras que los combustibles fósiles se agotan y cada vez hay menos, siendo ademas el precio del combustible competitivo y estable, mientras que los combustibles fósiles tienen constantes incrementos de los precios, debido a que el combustible de biomasa es de producción local, generando puestos de trabajo como la limpieza de bosques y reduciendo la dependencia energética, mientras que los combustibles fósiles deben importarse en la mayoría de los casos, con el consiguiente endeudamiento. A todo esto hay que añadir que el combustible utilizado es limpio, sin riesgo de explosiones y no es perjudicial para el medio ambiente, con una casi nula emisión de gases nocivos, y emisiones de CO2 neutras.
Al elegir las calderas, muchas veces lo barato sale caro, por lo que es importante saber que dependiendo de su uso pueden existir ventajas e incovenientes, que no serán los mismos para cada persona. Las calderas más económicas tienen un rendimiento nominal de aproximadamente el 85 %, solo existen algunos modelos con encendido electrónico, mientras que la mayoria tienen encendido manual, la mayoría mantiene una pequeña brasa para no volver a realizar un encendido, y se debe realizar una limpieza manual, el usuario debe limpiar el cuerpo de la caldera con un cepillo o aspirador, llevan un pequeño silo (entre 40 y 500 litros) que dependiendo del uso no tienen una autonomía elevada, para hacernos una idea una caldera con un silo de 500 litros y un uso diario puede tener una autonomía de una semana y media más o menos. Las calderas menos económicas, son automáticas, calderas con rendimientos nominales superiores al 90 %, encendido electrónico siempre que se necesita calefacción por lo que no mantienen brasas, la limpieza de la caldera es automática, retirando la ceniza a un cajón externo y tienen la posibilidad de conectar la caldera con un silo de grandes dimensiones para aumentar la autonomía. Por todo lo anterior lo más recomendable es una caldera automática, aunque si no te importa el que no sea automática y tengas que llenar el combustible cada semana o simplemente no sea tu residencia habitual no es mala opción el conseguir una caldera de biomasa más económica.
Para un piso de hasta 120 metros cuadrados con una caldera de 15Kw es más que suficiente, siendo los precios de mercado de unos 2200 euros con IVA ya incluido las más económicas, mientras que las estufas para grandes estancias de entre 4,5 y 10 Kw vienen a salir por unos 1600 euros con IVA, estas últimas en la mayoría de los casos no son policombustibles sino que usan solo pellets. A la instalación de la caldera habrá que añadir la instalación en si, si no existiese, para una instalación ya existente, únicamente habrá que sustituir la caldera actual por una de biomasa, ya que la única diferencia entre una caldera de combustibles derivados del petróleo como el gas natural, el propano o el gasoil y una caldera de biomasa es el tipo de combustible, el resto de la instalación en su vivienda será la misma, es decir, podrá aprovechar los radiadores o suelo radiante que ya tenga instalados.
Si quereis saber algo más sobre el tema, podeis visitar las páginas web de alguna de las empresas que se dedican a la instalación de las mismas, a destacar dentro de la búsqueda que he hecho, Calordom, empresa pionera en la instalación de calderas de biomasa en Madrid y en España, que facilitan todo el proceso de renovación de instalaciones de calefacción antiguas, así como la gestión de las subvenciones que concede la Comunidad Autónoma de Madrid, además esta empresa dispone de grandes almacenes para el almacenamiento de biomasa y un almacén en Valdemingómez para el reparto final del combustible. También podeis visitar la página de Climazona pequeña empresa situada en Torrejón de la Calzada dedicada a todo tipo de energías renovables, y en la categoría de Biomasa, podeis ver que realizan estudios y proyectos personalizados, instalación de calderas, mantenimiento de las instalaciones y tramitación de las Subvenciones y ayudas. Aunque estas son solo dos ejemplos de las muchas empresas que podeis encontrar que os instalen este tipo de calefacción, buscando por internet vereis muchas más, aunque quizás el problemas es ver si existe posibilidad de suministro del combustible de forma fácil según el lugar donde vivais.
Finalmente os dejo un par de videos sobre la biomasa, un video divulgativo de esta energía y el anuncio publicitario de la biomasa la energía que nos da la naturaleza de el gobierno de España.



