• 26Abr
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    Los llamados microcréditos, surgen de la necesidad de dar solución al problema, de que las personas demasiado pobres, no consiguen que les concedan préstamos los bancos tradicionales dado que no tienen recursos ni garantías, por lo que acuden a otras soluciones muy desfavorables como prestamistas, que les pueden cobrar intereses de hasta un 30% al mes, en préstamos a muy corto plazo, incluso de días, por lo que su proyecto necesita ser altamente rentables para su subsistencia, y utilizando casi todo ese beneficio en poder devolver ese préstamo.

    El concepto de microcrédito nació como propuesta del catedrático de economía Muhammad Yunus que en 1974, durante la hambruna que padeció Bangladesh, comenzó su lucha contra la pobreza al descubrir que cada pequeño préstamo, podía llegar a producir un cambio en la posibilidades de personas que no tienen otros recursos para poder sobrevivir. Sin embargo, los bancos tradicionales no estaban interesados en hacer este tipo de préstamos, ya que consideraban que había un alto riesgo de no conseguir la devolución de ese dinero que se había prestado, así que Banco Grameen para poder hacer préstamos a los más necesitados en Bangladesh, y desde entonces ha prestado más de 3.000 millones de dólares en préstamos a cerca de 2,4 millones de personas, sobre todo a mujeres, ya que son las que sufren de forma más pronunciada la pobreza.

    Siguiendo este ejemplo, distintas ONGs comenzaron a dar microcréditos y se dieron cuenta que la morosidad en la devolución de este tipo de préstamos era muy baja, pese a que pudiese parecer lo contrario, por lo que se dan cuenta que su esfuerzo podía ser sostenible, viviendo un boom de este tipo de programas. En un principio este tipo de programa se financiaba a través de donaciones que coordinaban las ONGs, pero posteriormente estas ONGs crearon alianzas con bancos locales que proporcionaban la financiación, mientras que las garantías y la coordinación de estos recursos, correspondían a las ONGs. Actualmente, los bancos se han dado cuenta que es un negocio rentable, desarrollando mecanismo que faciliten el préstamo de Microcréditos.

    El éxito de este modelo, ha inspirado para realizar esfuerzos no solo en países en vías de desarrollo sino en países industrializados, donde la pobreza también afecta a las personas con menos recursos de estos países, preveyéndose un crecimiento de este modelo en los países industrializados en épocas de crisis. No obstante, el movimiento del microcrédito ha recibido ciertas críticas de quienes piensan que algunos programas de préstamo solicitan intereses demasiado elevados, para que os hagáis una idea de esta corriente críticas, podéis leer el artículo Diez tesis cuestionables sobre los microcréditos, como ejemplo de lo que comento.

    Visitando la web encontramos sobre el tema de los microcréditos, Kiva, en inglés, página en la que se coordinan esfuerzos para la concesión de microcréditos a través del préstamo de dinero de los usuarios de la página, una vez que se llega a través de pequeños préstamos a la cantidad a prestar que necesita la persona que solicita el microcrédito. Particularmente he usado esta página y funciona bastante bien, a parte de que da la posibilidad a particulares de, con poca cantidad de dinero colaborar en la concesión de microcréditos. Del mismo estilo de página podríamos hablar de la página propiedad de Ebay, llamada Microplace, también en inglés, aunque esta última no la he probado, pero os dejo un video en español hablando del funcionamiento de esta página.


    En España, si accedemos a la página del Instituto de Crédito Oficial, existen lineas de microcréditos ICO, como instrumento financiero dirigido a aquellas personas con dificultades de acceso a la financiación habitual. Asi mismo, una de las entidades pioneras en introducir los microcréditos en España es la Fundación Internacional de la Mujer Emprendedora, cuyo programa se dirige exclusivamente a mujeres que inicien su actividad o la hayan iniciado en un periodo inferior a un año.

    Un artículo interesante de leer es el que publicó el periódico El Mundo, llamado “Microcreditos: la ayuda para inventarse un trabajo“. En este artículo se dice que un 90% de los negocios creados con microcréditos sobrevive a los dos años posteriores a su creación, siendo el 74,5% inmigrantes, sobre todo latinoamericanos. Estos créditos van dirigidos a personas, que al no tener avales, no pueden pedir créditos en bancos tradicionales, con el consiguiente riesgo de exclusión a todos los niveles.

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